Málaga

Nombre del proyecto: Participación Málaga

Introduciendo Málaga

Málaga es una ciudad situada en el suroeste de España, con una población de 600 000 habitantes. El área metropolitana cuenta con una población de 1,2 millones de personas. El veinte por ciento de la población son extranjeros, principalmente inmigrantes del norte de África (marroquíes), refugiados ucranianos e inmigrantes de países de Europa occidental y septentrional, lo que convierte a Málaga en una ciudad mixta y heterogénea.

Málaga cuenta con una rica vida cultural y un valioso patrimonio, lo que le ha permitido atraer a personas, organizaciones y empresas de toda Europa. Muchas de ellas son empresas tecnológicas, lo que ha convertido a Málaga en un centro empresarial y tecnológico en rápido desarrollo en el sur de Europa.

La triple misión de Málaga

La responsabilidad de llevar a cabo proyectos participativos en el Ayuntamiento de Málaga recae en un departamento que tiene un amplio abanico de competencias: se encarga de las políticas municipales en materia de Migración, Cooperación Internacional, Transparencia, Buen Gobierno y Participación Ciudadana. Dentro del departamento, hay diferentes personas que trabajan en cada una de esas áreas políticas.

Málaga no aborda la participación ciudadana como un tema aislado, sino que intenta conectarla con otros. En la práctica, esto significa que el trabajo en tres pilares se considera complementario para avanzar en cuestiones relacionadas con el «gobierno abierto»: transparencia activa, participación ciudadana y datos abiertos.

Cómo empezó la participación

La iniciativa de participación ciudadana más relevante en la elaboración de políticas en Málaga fue la creación del denominado Plan Estratégico a principios de la década de 2000. La ciudad se vio confrontada a una transformación urbana en la que la concentración del turismo contribuyó a dividir la ciudad en dos municipios independientes: el distrito de Torremolinos, centro turístico y económico, y el resto de la ciudad.

Para crear una ciudad más equilibrada y unificada, el Ayuntamiento de Málaga esbozó el concepto de un Plan Estratégico para toda la ciudad, al que muchas personas se sintieron motivadas a contribuir, ya que la cuestión de la división era un problema bien conocido para la ciudad. Concretamente, se incluyó a los habitantes en la decisión de los «ejes de desarrollo» esenciales para el desarrollo estratégico de la ciudad. La implementación del plan estratégico colaborativo ha convertido a Málaga en la ciudad que es hoy en día.

Herramientas y canales

A lo largo de los años, la ciudad de Málaga ha desarrollado un conjunto de herramientas e instrumentos de participación. Entre ellos se incluyen tanto herramientas más tradicionales como innovadoras:

  • los consejos ciudadanos, que son espacios de debate y discusión, organizados bien por barrios o bien por temas, en consonancia con la organización temática del ayuntamiento (movilidad, sostenibilidad, economía, asuntos sociales, etc.)

  • mesas de proyecto, que sirven como un formato práctico en el que los consejos ciudadanos se reúnen con los equipos municipales y elaboran propuestas de proyectos de desarrollo, políticas y estrategias. Actualmente hay cinco mesas de proyecto activas.

  • presupuestos participativos. La ciudad ha completado dos ciclos (2026) de presupuestos participativos utilizando la plataforma CONSUL DEMOCRACY. Los habitantes proponen proyectos y «apoyan» a otros. Los 25 proyectos por distrito con mayor número de apoyos se someten a una evaluación de viabilidad municipal, seguida de una votación final.

  • las agendas urbanas, que se centran en la cocreación de objetivos y prioridades de desarrollo para las zonas urbanas que rodean el municipio de Málaga, un tema relevante debido a su continuo crecimiento como metrópoli.

  • la innovación social, que incluye a los ciudadanos en proyectos oficiales denominados «Challenges», en los que la ciudadanía y los representantes del gobierno colaboran para idear soluciones innovadoras a los retos urbanos.

  • Semana de la Proximidad, una semana completa en la que el ayuntamiento colabora con iniciativas ciudadanas y asociaciones que contribuyen a una ciudad más cercana, justa y sostenible, y les da visibilidad. El año pasado (2025) contó con más de 190 proyectos.

Retos de la participación (digital)

  1. El primer reto es la implicación de los jóvenes, que no parecen participar mucho, al menos en comparación con otros grupos de edad. Cabe señalar que el porcentaje de jóvenes en Málaga está disminuyendo como consecuencia del envejecimiento general de la población. Para resolverlo, se están utilizando otros canales de comunicación, como WhatsApp, para conectar mejor con los segmentos más jóvenes de la ciudad.

  2. Málaga, al igual que otras ciudades que practican la participación digital, se enfrenta a una «brecha» de participación digital. No todo el mundo cuenta con las habilidades digitales necesarias para interactuar con las plataformas digitales. Por este motivo, el equipo de Málaga ha implementado un proceso de votación híbrido, que ofrece apoyo in situ a las personas mayores y a quienes tienen menos conocimientos tecnológicos, y acepta votos en persona. A continuación, estos votos se procesan digitalmente en la plataforma CONSUL DEMOCRACY utilizando su funcionalidad de «cabinas de votación».

  3. La participación ciudadana puede tener un impacto muy reducido cuando se crea de forma aislada y no se comunica adecuadamente. La plataforma central de participación de Málaga, impulsada por CONSUL DEMOCRACY, permite al ayuntamiento atraer a la gente a un lugar familiar, anunciar proyectos e incluir a los ciudadanos en las primeras fases de los procesos, y, en general, hacer que la participación resulte más fácil de seguir, accesible y fiable a los ojos de la ciudadanía.

Implementando software en Málaga

Cuando el equipo de Málaga se puso en contacto con Enreda Coop, una cooperativa tecnológica sin ánimo de lucro y socio tecnológico certificado de CONSUL DEMOCRACY, la idea desde el principio fue crear una plataforma para todo el municipio. No una plataforma solo para el equipo de participación ciudadana, sino para todos los equipos de todos los departamentos de la ciudad.

El hecho de que la administración de Málaga se componga de 11 distritos, 8 «áreas» y 16 «organismos municipales» no facilita la instalación ni el trabajo con la plataforma. Esta es la razón por la que Enreda Coop comenzó a formar al personal municipal desde el principio del proceso (allá por 2022). El objetivo es contar con una plataforma de participación que cualquiera, o al menos muchas personas y equipos del municipio, puedan utilizar y aprovechar para sus propios proyectos.

Implementar una herramienta de participación avanzada en una institución rígida como la de Málaga no es fácil. Desde el principio participaron tres actores clave: el «área» de participación de la ciudad, su departamento de TI y Enreda Coop.

El departamento de TI de Málaga apuesta por la soberanía digital y por mantener el control sobre las tecnologías que utiliza. Por eso, por ejemplo, Málaga tiene su propia red wifi, pero también sus propios servidores en los que deben instalarse las tecnologías en uso, siempre que estén autorizadas y revisadas por el departamento de TI. Para esbozar la situación: en muchos casos, CONSUL se instala en un servidor elegido por el socio de implementación en cuestión.

Propuestas de los ciudadanos y del gobierno

Inicialmente, se pusieron en marcha dos tipos de procesos en la plataforma CONSUL de Málaga: uno para las propuestas ciudadanas y otro para las propuestas del gobierno. El primero funcionó bien en el módulo de «Propuestas ciudadanas» de la plataforma, sin necesidad de grandes modificaciones. El segundo requirió un enfoque flexible y se implementó utilizando el módulo de «Legislación colaborativa» de la plataforma, que puede adaptarse en función de los procesos y fases de participación necesarios.

La normativa de Málaga establece dos tipos de procesos de participación: una consulta y una audiencia. El uso del módulo de Legislación Colaborativa permitió al ayuntamiento «empaquetar» el proceso en un proceso multifásico compuesto por estas dos fases: una consulta (es decir, una serie de preguntas o una encuesta) y una «audiencia» (es decir, una ronda de comentarios sobre un anteproyecto, una estrategia u otro documento).

Enreda también siguió desarrollando la plataforma CONSUL. Una de sus incorporaciones se diseñó con el objetivo de ahorrar tiempo: un generador de formularios breves que los administradores podían utilizar para generar automáticamente informes oficiales sobre los proyectos de participación que se desarrollaban en la plataforma con todos los datos (tema, fecha, ámbito municipal pertinente, etc.) exigidos por la normativa correspondiente.

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